viernes, 1 de febrero de 2008




PERFILES DEL LOBO




Lobomachismo


Jugaremos en el bosque
mientras el lobo no está aquí
porque si el lobo aparece
a todos nos comerá.

--Lobo, ¿estás ahíiiiiiii?
-- No, me estoy bañando
etc.

No hay niño mexicano que no haya jugado con sus amiguitos al son de esa cancioncita divertida y aparentemente inocente. Para mí que es uno de tantos medios con los que se nos trata de inculcar desde niñititos el sometimiento al poder falocrático y macho. En general, a todo tipo de poder autoritario, impositivo, represivo, brutal y negador de todo lo que desafíe, aunque sea sólo en apariencia y a la mera hora no sea verdad, lo que los antiguos romanos conocían como libido dominandi (para que veas inverosimil lector, que para algo me sirvieron las clases recibidas en la S.B.G -o sea, siempre benemérita y gloriosa- Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM). O sea el afán de imponer a los demás el tronido de los méndigos chicharrones del que se alza y se asienta como chicharronero mayor. Pero en particular, es una cancioncilla falsamente inocua, porque mete en la tierna mente de los niños más tiernos la idea de un poder macho -un lobo devorador-que no deja títerillo con cabeza. Ahí la clave está en lo que significa eso de "a todos nos comerá". En el nivel literal la imagen es bestial, en el nivel metafórico el efecto también es devastador, porque puede leerse -y de hecho así se lee y no sólo a nivel del inconciente- como la amenaza de la violación del macho a todo ni tan oscurso objeto (tierno además) del deseo. Por eso, como narradora oral que he venido trabajando en escuelas y similares con niños a los que tengo que animar a cantar estas y otras canciones similares (pero no más baratas, emocionalmente -y un poco "simicamente"- hablando) hago lo posible por desconstruir en los hechos sus contenidos ideológico-instrumentales; por ejemplo, cuando los pongo a cantar

Jugaremos en el bosque
aunque el lobo ya esté aquí
porque el lobo no hace daño
si nos queremos divertir

-- Lobo, acercate aquí
-- Momento, déjenme dormir
etc

Ya estoy hasta el gorro de esa identificación del lobo con lo falocrático. Otra idea del lob@ es posible. Una idea de combinación de fuerza sana con ternura. El espíritu del lobo no es lo que nos han enseñado. Lo que sí nos han vendido ha sido una imagen machista brutal y unilateral. Lo verdaderamente lobuno es otra cosa, como he venido poniendo en evidencia en este blog.







CONTRASTANDO


Ensayar, ensayar y ensayar

Durante mis estudios en la SBG -siempre benemérita y gloriosa- Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM -no sé por qué hoy me está naciendo hablar tanto de la SBG fac-tomé algunas cátedras extraordinarias donde participó el Dr. Carlos Oliva Mendoza (siempre he sido curiosa y tomaba optativas de filosofía, siendo yo estudiante de letras) y también otros cursos sobre el tema del ensayo que siempre me ha interesado. Me encanta todo lo que tiene que ver con el ensayo y tuve la suerte de aprender bastante de expertas como la Dra. Liliana Weimberg.

Entre brinco y brinco de un blog a otro fui a dar con el blog del Dr. Oliva, que se titula A2 y fui a dar de bruces con un ensayo suyo sobre el ensayo. Lo leí con gran interés y me di cuenta de que era un ensayo contra el ensayo. Se vale ¿no? pero siempre que aún así se sea fiel al espíritu del ensayo. Dice el Dr. Oliva cosas como que el ensayo es "una radical intervención tecnológica de la memoria". No sé qué decir. No soy filósofa, pero se me hace raro hablar de la "memoria" como un territorio permanente, sólido, el cual se puede "intervenir". No sé qué entender por eso de intervenir. Y luego menos entiendo que se trata de una intervención "tecnológica". ¿Así de fácil, con todos esos huecos sin cubrir puede hablar un filósofo? No me puedo formar la imagen de Montaigne en su castillo cilíndrico haciendo intervenciones tecnológicas que le permitieran parir sus memorables ensayos. No sé por qué hacerse tanto rollo. ¿Quieren una idea de qué es un ensayo? Para mí, pobre profana de estas disquisiciones teóricas, está muy claro: lo que hacía el Sr. Montaigne, que según él y eso se nota nada más leerlo, sólo hablaba del friego de cosas de las que tenía cuerda interminable para hablar en su cerebro.

¿No será que la gente de hoy que se mete a ensayista no ha vivido y tiene una culturita tan raquítica que no halla qué decir y entonces se pone a rasgar los vestidos diciendo que no hay tal género como el ensayo y que lo que se nos vende como tal es eso, sólo una mercancía más entre otras? Porque eso es lo que dice el Dr. Oliva, basándose en unos teóricos del ensayo que -confieso mi ignorancia de recién egresada de una carrera universitaria, o sea que ahora es cuando tengo que entrarle con fe para hacer alguito de callo-no conozco. Lo dice textualmente: "El ensayo produce objetos de consumo" y "En esta esfera de circulación fetichista y mercantil, no hay diferencias sustanciales entre un ensayo publicado en Caras, en la revista de vuelo de Aeroméxico, en la revista de la UNAM o, incluso, en revistas de culto, pienso por ejemplo en Granta o en Sur."

Yo no sé, digo, pero estas afirmaciones me parecen una exageración, una arbitrariedad. En un diplomado sobre la industria editorial que tomé a penas el año pasado, se nos decía insistentemente que lo que vende más siempre es la novela, que el cuento y el ensayo propiamente dicho, visto a lo Montaigne, no venden casi nada y que la poesía no vende nada y genera pérdidas todo el tiempo, salvo que se trate de Octavio Paz o Seamus Heany. Entonces yo no veo cómo eso del consumo tenga que ver con algo esencial en lo concerniente al ensayo. Lo que pasa es que se ponen a llamar ensayo a cualquier cosa en prosa.

Finalmente, creo que la clave de todo está en Montaigne y ¿qué significa en este caso ese nombre de Montaigne? Creo que está muy claro: mirar desde dentro lo de afuera, observarse primero a uno mismo y desde ahí hablar mundo al mundo. El que de veras tenga mundo en el alma dirá tentativamente, ensayará a decir mucho mundo y a partir de ahí se pondrá a hacer lo que debe de hacer, que es ensayar y tantear sin parar, pero desde lo que se ha vivido y se ha leído hasta integrarlo como cultura real.

Escribiré al Dr. Oliva avisándole de estas líneas, para que no crea que digo esto a sus espaldas.


*******************************

LOBO, EL QUE ENTRE LOBAS ANDA... ¿ES QUE NO TIENES SUFICIENTE?

**********************************

Miedo sectario
Leo una crítica feroz, con apariencia de seria y bien sustentada teóricamente, sobre el museo nómanada instalado en el Zócalo. El autor es un funcionario y docente de la Ibero. Puedo estar de acuerdo en que se ha trivializado la naturaleza, que se ha convertido en espectáculo, que los de la onda new age están promoviendo todo eso para ganar especio, dinero y presencia social, que es un simulacro, pues. Puedo compartir mucho de estas críticas. Lo que pasa es que he aprendido que las cosas no se pueden ver en puro contraste de blanco y negro. Algo bueno tiene que tener incluso eso que tiene según el experto tantas cosas malas. Los que toman posturas militantes, como ese señor de la Ibero, no ven esa parte porque les basta con defender lo suyo a capa y espada. Me llama la atención la insistente arremetida contra lo new age, también comparto algunas prevenciones sobre eso, pero me parece que ahí late el terror del jesuita por la pérdida de espacio, o sea, de contro de las almas. Antes tenían todo el poder sobre las almas del catolicismo, ahora tienen que compartir y una de las tendencias que más sombra le hace al catolicismo de hoy -y este es también un precio que tienen que pagar las tendencias críticas y de izquierda del catolicismo- es precisamente la onda new age. Porque creo que hay algo que no se puede aceptar en la crítica de esa persona y es el esfuerzo por amar al mundo por lo que es, no como obra de un dios caprichoso que nos dio poderes plenipotenciarios sobre los animales y la naturaleza. Mal que bien, algunos movimientos ya sabemos que comerciales y falsos del new age por lo menos fomentan ese amor a la naturaleza, esa unidad no destructiva de los hombres y mujeres con los animales, los árboles y los ríos. ¿Que proponen a cambio los cristianos y los monoteístas? ¿No ven toda la destrucción que han causado y siguen causando con sus ideas bíblicas de dominación del mundo?